Tomar tu mano,
los ríos contracorriente,
no quedarse en medio de nada.
Explorar las gotas de agua,
la vida que no tiene límites,
ni conoce de pasos y caminos.
Reconocerse en la piel amada,
los mares del perdido horizonte,
la tierra que nos dará el fruto.
Toma esta mano de vértigo,
tiembla al alcance de la tuya,
y desnuda el dolor que hay en ella.
Ve que aquí están
palabras e imágenes,
de un mundo a esta parte.


