Corrientes de agua que movéis el mundo,
llevaos las amargas flores de esta tierra yerma,
y haced creced los bellos vientos ya impacientes.
Estrellas que sostenéis este mundo sinvivir
de despeinados amores y dulces libertades,
acompañadme vestido de corsario entre juncos,
y hacedme historia peligrosa de un bello sentimiento,
sinceridad incomprendida en primera persona,
muerte que nace, imprevisible oxigeno que respiro.
Corrientes de agua que sois hacedoras de firmamentos
dadme de beber y calmad esta tierra sin pena,
el cielo que piso, los temblorosos helechos que tocan mis manos.



