sábado, 29 de marzo de 2008

SEAN...


                                                                                               Gabriela Trejo

Sean nuestros pensamientos únicos,
ignorantes del nombre propio de la distancia.

Sea de las manos el poder de tocar las estrellas,
arquitectura de mariposa que apuntala el cielo.

Sean todo esto y más los ojos limpios,
ya sin telarañas turbias que apartar.

Sea todo el entramado bendito,
moléculas de la vida de sueño.


lunes, 24 de marzo de 2008

VIAJAMOS


¿Qué es esto de ser energía más allá de los tiempos,
de las lámparas de Aladino, de los mares y océanos?
¿Qué es esto de tocar el agua, sentir frío y no poder
resistirse, ser trasiego de tu pecho caliente?
¿Qué vientos son éstos que así nos entregan ?

Viajamos a través del tiempo,
y buscamos el alivio de nuestros cuerpos,
aquellos que un día dirán basta, y a los que
será imposible pararles los pies, tal vez
porque esté así escrito.

martes, 18 de marzo de 2008

ME DICES

                                                                                             Gabriela Trejo


Me dices.
El agua que es río
y de tu mano cae,
sube a corrientazos
por tu pecho caliente.

Y en tu mirada
que ya enseña tu rostro,
mi rostro, riega pétalos
de flor, y tú lo llamas
néctar divino, entrañable amor.

Quiero que sepas, me dices,
que no es llanto de dolor,
y sí continente azul,
líquido aire color del cielo,
tan liviano como para volar...

a la eternidad.


martes, 11 de marzo de 2008

TESORO











A ésos que para la vida es un continuo temor a la muerte
Rex Harrison como César en Cleopatra.


El hombre, ya se dijo, nunca es un primer hombre.
Su amor al error lo hace presencia del infinito, y
aquel verdadero tesoro mortalmente eterno.
Porque el hombre se equivoca. Porque es nuestro goce.
Porque somos sabios de nuestra propia maldad,
que es nuestra vida, nuestros ojos que temen la muerte.

Yo soy hombre de ausencia,
materia que agarra el placer que pasa.
Nunca soy el mismo que visteis ayer
ni seré el que encontrareis mañana aquí,
en este océano de olvidos voluntarios y
de alfombras de Babilonia. Soy aquello que
ya existió y que tal vez existirá, una camisa vacía
en el tendedero de la vida que el viento ama...

Bajo las nubes que alzan estos ojos
las vagas sombras fugaces huyen de mí,
discurren silentes como todo pasa en mi vida
entregada al gobierno invisible de los sentidos.


jueves, 6 de marzo de 2008

EL BUEN DÍA


                                                                                          Gabriela Trejo


Por el cielo y hasta el final del día
ni duermo ni despierto estoy,
ni me acuerdo de nada ni guardo memoria,
sólo luz que talla mi pecho y mis ojos ciega.

Y mis manos apenas cubren mi rostro,
y mis dedos oscurecen la claridad del día,
y mi vida huye con los diablos que nadie,
nadie entiende; y así avivan las llamas.

Ojalá llueva en el verde prado
y el río y su frescor amen las flores.
Me veréis entonces consumido, blanco de amor
como el amante desvariado en la noche.

Ojalá Lluvia cure esta llaga tan grande
y los diablos no me den consuelo.
Que venga la hora del ensueño
al olvido en esta claridad que no alivia.

Por el cielo y hasta el final del día
que venga, pues ya soy muerte rápida,
dorada fruta que de tus manos cojo
y gozo, miro y amo, toco y bendigo.


martes, 4 de marzo de 2008

SUEÑO NÚMERO 149


                                                                                              Gabriela Trejo

Dejad que viva de la ensoñación,
quiero ser libre.

Miradme con otros ojos,
no seáis laberinto opaco.

Con vosotros quiero jugar,
puntear a la pata coja los planetas.

Sacudid las entrañas,
sed dioses de vosotros mismos.

Tomad en la balanza un trozo de cielo,
y de otro un gramo de infierno.

Y de amor escondido,
cuidad de los dioses exiliados.

Ellos más que nadie y Universo
saben del mundo sin raíces.