miércoles, 27 de febrero de 2008

YA VIENEN A LO LEJOS...


                                                  Gabriela Trejo 

Ya vienen a lo lejos.
Por el llano de piedras
cabalgan pasos de agua.
Vendrán aquí, al techo
de esta vieja casa.

Y tímidos se entregarán.
Caerán finos en madejas
de oro negro desvelado,
tan metal entre las brasas,
sin auxilio alguno, sólo amor.

E inevitable seré presa de
su inocencia y osadía. Y así
se irá borrando de mí,
¡oh helado terror!,
lo que de mí queda de vida.

Cautivo de la edad y del tiempo,
descansaré a pie de los volcanes,
en las lunas donde sé que ella se mira,
juega y me mira, me mira y se ríe.
E inevitable me daré por vencido.


domingo, 24 de febrero de 2008

ME SIENTO DE NUEVO...


Me siento de nuevo ante la hoja en blanco,
¿qué palabras escribiré hoy?, ¿reconoceré
de nuevo la ausencia, el fracaso, el amor,
la vida, la muerte, tu cuerpo, mis entrañas?

¿Me reconoceré tal vez a mí mismo?
Vendrán otras palabras de fingidor a estos
ojos que ahora se cierran, y todo comenzará;
de nuevo ayer fotografía, hoy barro lastimoso.

¿Por qué esta necesidad? Quisiera ser carreta
y mañana también; ese hombre del que
nunca hay nada que fotografiar. ¿Por qué,
decidme, estos ojos que se paran en ella, y
que un verso más se desnudan para ti?

Ilustración de Francisco de Goya

miércoles, 20 de febrero de 2008

TAL VEZ PUDIERA DECIR...


Tal vez pudiera decir, sólo decir,
acariciar el cristal de la ventana fría,
empañado de tu lado y entonces ser,
sólo ser, rueda en el camino.

Y sí, mundo viajero, plano de bolsillo,
sueño callejero con una casa que buscar,
sólo pensar, tal vez pensar, ojalá,
ojalá mire, mire y asemeje amor.

Y así tal vez pudiera ser, sólo ser,
carreta de camino y no navío de tempestad,
sí hilado de encanto fino, sólo, tal vez sólo,
y que tus ojos ya presos entrasen en mí.

Fotografía de Marta Laura

domingo, 17 de febrero de 2008

NAIF





El niño canta
y no llora,
dejó pan en el camino
y se lo comió la fiera.

Ven de mi mano al río,
allí cantan las lavanderas
y las fieras las escuchan,
no dejes pan en el sendero.

Ya vienen de más allá del prado,
la luna que nos mira lo dijo:
hay un niño de canto de lluvia
que deja pan en el camino.


miércoles, 13 de febrero de 2008

REGRESO DE TU MANO INVISIBLE


                                                                                       Gabriela Trejo   


Como si la tuviera delante,
como si al alcance de la mano estuviera,
y las turbias telas de sus ojos quitase,
así sería yo bendito entre todos los amantes.

Navío entre dos aguas,
lágrimas de tempestades finas a oleadas,
que zarpa y no tiene puerto donde atracar,
desgracia tan grande, calma madre mi dolor.

Y no hay amor,
paz ni sentimiento pacífico,
voluntad engañada con el dulce veneno
de quien se siente personaje sin hueso ni carne.

Regreso de tu mano invisible al camino,
a las velas encendidas, al trozo de pan sobre la mesa,
a la sonrisa de Orquídea en cuyo blanco está la vida,
adorable paso de amor, crecimiento sin mesura.

Amor que das la vida y la muerte,
persisto en ti y a ti me someto;
deja que bese tu mano hincado aquí
sin ojos ciegos de razón; y hazme tuyo.


domingo, 10 de febrero de 2008

APUNTES PARA UN TIEMPO FUGAZ


                                                                                              Gabriela Trejo


Abro la ventana,
todo ruido cesa:
las flores en tu pelo,
los ríos en mi mano.

Tiempo fugaz,
ya abro la ventana,
pues toca la luz del alba.
¿Así me tratas?

Muero en tu claror,
en el sol que me das,
en el viento que me ofreces
como boca de pez.

Y así ya no besaré la tierra
hasta que tú, fugaz,
cierres los ojos, y sea escalera
de nuevo en tu cuerpo.


martes, 5 de febrero de 2008

TIERRA SIN NOMBRE


                                                                                          Gabriela Trejo


Más allá, en aquella tierra sin nombre,
reino perdido donde vagan las sombras,
vuelco mis ojos en ti para verte desnuda,
muerta, oh amada, entre las flores.

Más allá de los océanos,
de los fondos sin pasión de los barrizales,
donde caminar no puedo sin soñar en ti,
mujer de vientre liso, madre cristal líquido.

Más allá del dibujo incierto de mis dedos,
las yemas resbalan dejando huellas,
rastros a golpes mudos que la brisa,
la misma de tu aliento, me quita la vida.

Más allá de ella no soy sino polilla,
un algo vago y acuoso, en busca, sí,
inútilmente, de la forma y materia
con que huir de tu mera presencia.


domingo, 3 de febrero de 2008

VARIADOS ENSUEÑOS


                                                                                     Gabriela Trejo

Pensábamos entonces en un mundo feliz
y en que todas las cosas eran posibles,
los variados ensueños y las desilusiones,
los árboles de lilas o los temblorosos helechos,
la alegre tristeza que sacudía el alma.

Ahora aquello es ya tan solo vapor,
un mero recuerdo que presencia mudo
esta penumbra sin alegría,
esta piel de costura olvidada,
talla grande, nocturna,
de la manzana en tu mano.

Codicio aquel mundo,
la silueta de una tierra sin nombre,
aquello que veo en otros ojos,
en otras manos cada día.