Gabriela Trejo
Más allá de este mundo que me toca vivir,
en tus manos de lienzo, en tus ojos de música,
no encuentro sino sentimiento que resbala,
agua de jabón que ha de limpiar el día de hoy.
Hoy, que como todos los días,
recién levantado de la noche,
ya duermo en ti, amor de alba,
ya muero para que me des la vida.
No quedan entonces lejos de aquí
la Tramuntana ni los acantilados,
los pájaros navío que envidio,
las nubes voladoras que no alcanzo.
Todo tan cerca y tan lejos,
todo tan posible e imposible,
todo tan frágil... tan arcilla,
tan barro entre mis manos.
Nunca alcanzaré a ser quien soy,
ni daré forma al aire que respiro,
vidrio deformado a vista de ojos ajenos
que como los míos ciegos son.






