martes, 29 de julio de 2008

APRENDIENDO


                                                                                            Gabriela Trejo  

Me gusta amar las cosas,
cuidarlas, arroparlas y dejarlas
bien colocadas en su sitio,
el trapo en la cocina o el cepillo
de dientes en el vaso ondulado.

Estoy aprendiendo a hacerlo.
Encuentro dificultad en las cosas
más sencillas, la esponja de baño
equivocada, o cómo apretar
correctamente la botella del aceite.

Me gusta ladear la cabeza y cerrar
los ojos, y sentirme bienestar,
tocarme y pellizcarme para ver
si no soy aire o traqueteo de un
tren de cercanías.

Estoy aprendiendo a hacerlo.


domingo, 20 de julio de 2008

VIAJAMOS II


¿Qué es esta lámpara de Aladino
que retoma su calor tormenta y revela
los días como eternidades?

¿Por qué tocan mis dedos el agua y siento frío,
por qué no me resisto al trasiego,
desolación mía, de tu pecho caliente?

Sopla de costado incierta magia,
la maleta preparada, los regalos en papel sorpresa,
la pegatina de colores con tu nombre escrito.

Viajamos. Nos borramos y nos escribimos
con el deseo de ser viento perdurable,
hilos de imprudente cordura enajenada.

Precisamos de este ritual, de marcar el territorio
atemporal que nos envuelve y del que no sabemos
nada, ni donde empieza ni donde acaba.

Es el pulso del alivio de los cuerpos entregados
en la zona de equipajes; nos miramos sin decirnos nada,
tu mano aprieta la mía, todo comienza de nuevo.

domingo, 13 de julio de 2008

PUEDES RESPONDER


                                                                                           Gabriela Trejo


Se recuerda la imagen en un espejo
como el paseo de unos dedos en la mañana,
por el frío mármol de este suelo a cuadros
arropado por la tormenta de anoche.

¿Qué imágenes quedarán?
Capas de ropa por el frío del volcán,
la piscina de agua caliente, y un par
de besos que siempre hay en la despensa.

La media luna en tus ojos crecientes,
inquietos y errantes, fugitivos en ropa
de sport y sin pesos en los bolsillos,
para tu frágil pero pleno retorno.

Las maletas entonces resultan que vuelan,
que escapan de tus manos abiertas,
de tus dedos de cosido que desatan nudos
como el pelo de mi hija a primera hora de la mañana.

Resulta que en el espejo eres ligera,
y que la imagen sale de él, se hace grande
como los árboles que tu pecho adopta,
se hace amor, me haces amor.


sábado, 5 de julio de 2008

ADOLESCENCIA EN VERANO


                                                                                                  Gabriela Trejo

Cuando toco tu mano todo es aire,
todo es todo en todas las cosas,
el cielo, este lado verde de la cama,
así es cuando toco tu mano.

Dame tu mano en julio,
el agua del río está fresca
y los árboles dan sombra y cobijo,
las hojas nuestro arroz.

Llegará agosto febril
e inquieto, libro del porvenir
escrito en mayúsculas de ciego
para mis torpes manos.

Llegará, y perdido rubor
encontrará tus manos furtivas
que serán río y espejo,
vino para nuestros días.


miércoles, 2 de julio de 2008

DESPUÉS DE LA TORMENTA



Esto que ahora tus ojos leen ya no soy yo
es viento en tus manos transformado,
imágenes y semejanzas de barro.

Todo lo que escribo ya no es mío,
huye como el pájaro ante la tormenta
buscando el cálido sol o el dulce refugio,

o tal vez otras tormentas en otros ojos
resignados a la fuerza de la costumbre;
así es creación en este blanco jardín.

¿Qué serán de estas letras ya caídas
del árbol de la inocencia? El viento
a dónde las llevará, qué ojos las arroparán.

Quedará a lo lejos el eco de uno mismo,
y más allá el eco del mismo eco,
y así será que crezca como el árbol da vida.