martes, 27 de noviembre de 2007

CUANDO...


Cuando de nieve sea la montaña
y sople el helado viento en la llanura,
y las nubes no corran sino vuelen,
será mi cuerpo ya globo escapado
de las manos de aquel niño que un día fui.

Cuando esto ocurra será mi equipaje camisa de hojas
de un otoño cualquiera a la moda, pasarela de jardines,
y mis pasos mirarán las cruces en el suelo,
seré armario cerrado, percha encorvada
ya ligera, alegre de una carga que ya no existe.

Seré, y no dejaré nada.
Nadie preguntará por mí ni se me echará en falta
cuando todo esto ocurra y a mi espalda,
mojada ahora de agua de río,
un radiador anónimo le dé cobijo y calor.

Fotografía de Bartek Mika

viernes, 23 de noviembre de 2007

MEMORIA


En memoria de Anna Frank y de aquellos que no están

La niña que ya no está
tiene ojos de castaño, y
lágrimas blancas, flores
como verdes por dentro.

Escondida en la luna de cristal
abrazan sus brazos el río,
y no quisiera, no, que se fuera,
y llora la niña como novia sin consuelo.

Y sus lágrimas que eran blancas
se las llevó el viento caprichoso,
malvado en humo de hechizo, y
traje a rayas de ceniza fueron.

Quedó el río sin novia y compuesto,
sin niña que lo mirara
recién lavada la cara cada mañana,
blanca la carita, verdes los ojos de castaño.

domingo, 18 de noviembre de 2007

VARIACIONES


Algunas veces muero más de la cuenta
como pompa de jabón de la que se espera nada,
un soplo ligero, un vuelo apenas alzado.

Otras veces, yo no sé qué soy otras veces.
Paso ligero, onda de esperanza abierta,
camisa en el balcón de los vientos.

Sin conciencia aireada
por las voces que vienen del exterior,
huyen hoy de mí las palabras, gotas de lluvia.

Ilustración de Rafael Landea

miércoles, 14 de noviembre de 2007

ONDULANTE AMOR QUE NO SABE A DÓNDE VA


Bajo la luna debiera escribir
los amantes ya no se aman,
y sabed que mentiría, que
todavía la sangre de plata
corre por sus venas.

Pálidos no muestran sus cuerpos
azote del viento y de sus caprichos.
Toman sin más las ondas que ofrece
el ondulante amor de hoja de otoño
que no sabe adónde va.

¿Dónde es que comienza la nada
y todo se refleja?
Estas que eran sus miradas,
claros de luna en el camino
caminaban sus pies.

Allá, bajo la luna,
ya recortes de sombras,
los amantes ya no se aman.
Ocultan, sí, los cuerpos
bajo la savia eterna de los volcanes.

Fotografía de Vernon Trent

jueves, 8 de noviembre de 2007


Ve, corre,
camina por los mundos,
sé pies y manos,
peldaños de escalera.

Crece en la maleza,
fino talle y cuerpo de junco,
antorchas son tus ojos,
ahora que la luna descansa.

Y de ella bebe el agua que mana,
en tus manos, en tus ojos volcanes,
y adónde quiera que llores,
allá será tierra, árbol y manzana.

Ilustración de Eva Gonzalo

domingo, 4 de noviembre de 2007

QUEDARÁ SU MANO


Más allá, ¿qué quedará en el cielo raso?
La vida que desconozco,
la vida que nunca he tenido.

Quedará su mano,
me arropará cuando llegue la noche.

Lavará mi rostro en el espejo
a la llegada del día,
frente al viento.

Y sólo así no seré hoja
ni azar escondido.

Vendrá a mí,
fingirá la sangre nueva
que corre por los ríos de su mano.

Será así como la nueva primavera
sea el barro, y anclados los pies crezca.

Fotografía de Henri Cartier-Bresson