domingo, 29 de julio de 2007

PARA QUIEN...


Para quien como yo oye y ve
y se siente feliz atado a los sueños que resbalan
branquias de pez, respirable oxigeno,
mi vida es una red echada al mar.

Porque de allí,
crecido cuerpo de barro,
flota la sombra que llama, y
reverdece la luz que ciega.

Esta percha que estos versos escriben,
imagen líquida de otras imágenes,
es textura de sueño que resbala,
como la mala suerte de un pez.


Ilustración de Ana González

miércoles, 25 de julio de 2007

FONDO DE MAR


No siento retraso alguno en mi vida.
Todo ha venido a su hora, y
a su hora todo se ha ido.

Hoy desembarco en este fondo de mar, y
apenas veo la luz,
equipaje de mi retiro.

Siento,
no falta aire
ni arena de plomo que pisar.

Atraco en ella los pies.
Espero de mi cuerpo ser enredadera
que trepe allá donde mis ojos vean la luz.

domingo, 22 de julio de 2007

SOMBRA


Ahí está la sombra que me aterra,
la música que me despierta.

Ese es el ruido que se levanta frío y cortante,
vertical, hasta la médula.

Entra,
la puerta está abierta...

No es sueño torbellino de emoción,
es Muerte que acompaña.

Es sombra de colores y ropajes diarios,
de cabellos despeinados por el aire agitado.


Fotografía de María Emilia Jacobacci

jueves, 19 de julio de 2007

DESTIEMPO


Oye este destiempo que despunta,
él es oficio de los seres que se aman,
sustancia asignada de fortuna.

Mira adentro de ti,
en tu cobijo dichoso,
tú que amas y eres amado.

Toca esta universal naturaleza,
la mayoría de las cosas serán a tus pies,
esclavas de tu felicidad.

Oye, mira y toca,
porque te es propio amar,
y de suerte amar y ser amado.


Ilustración de Nicoletta Tomas

lunes, 16 de julio de 2007

DÍA DE VIENTO


Releo los vientos,
y aunque amables,
en ellos soy imperfecto
y puntualmente fracasado.

Siento la espalda doblada,
fugaz peso invisible,
junco que apenas besa la tierra.

Releo los vientos, y siento en ellos
que mis ojos se entregan a su azar,
íntimos en la corriente del río,
y a poco me hacen uno de ellos.

Y así,
entregado a la fortuna que uno espera,
sin saber dónde estar ni qué ser,
ando sin andar ligero de equipaje.


Ilustración de María Burgaz

jueves, 12 de julio de 2007

MUNDO CIEGO


Noche de espejo,
mundo ciego vestido así
con deshojado corazón,
dime...

Quién a la llegada del alba
no lloró en el frescor de los campos
y quitó el aliento a la verde hierba.

Responde...
Quién frente a ti se vio cristalino,
anclado navío en el dormir de las tormentas.

Mundo ciego de amor cansado
entregado a esta noche de espejo,
espejo de mano sin rostro,
recreo donde dibujan mis dedos.


Ilustración de Ana González

lunes, 9 de julio de 2007

UN DÍA COMO HOY


Te miro por mucho tiempo.
Soy carne y fluye de mí lo necesario para amarte,
el aliento que nunca es el mismo,
los huesos que todavía no son polvo.

Tenazmente te miro por mucho tiempo.
Todo es transformación agitada,
ya sin peso, sin vida ni riquezas,
desnuda mi alma corre al encuentro de tus ojos.

Invisibles, ajenos, reposo del joven Werther,
refugio de un pájaro solitario sin carta de navegación,
son estas hojas en blanco salpicadas de agua de sal
en este día de verano, lunes 9 de julio del año en curso.


Fotografía de Isabel Tallos

viernes, 6 de julio de 2007

LÍNEAS


La miro a los ojos y la veo invisible,
toco su piel de agua salada y me resbalan
las líneas de la mano, como algo que muere.

Algo que muere y que vuelve a ser línea
invisible a los ojos de quien te ama
en los torrentes de la vida.

Mi vida, tu vida, línea en la palma de mi mano,
corriente contracorriente de insistente amor
y perdurable naufragio,
amigable a tus ojos invisibles.


Ilustración de Gabriela Trejo


miércoles, 4 de julio de 2007

FICCIÓN


A veces me da por pensar,
por detenerme en la arquitectura
de las palabras y su significado.
¿Por qué llamamos, por ejemplo,
amor al amor o muerte a la muerte?

¿Quién dictó las leyes de las palabras?
¿Quién tuvo el poder de darle forma
a nuestros pensamientos?

No somos más que percha de una imagen,
palabras ficticias que como el agua
resbalan en busca de acción,
mejor dicho, somos ficciones.

Sentados en la butaca,
asomados a la ventana,
al blogger de la vida,
agua de mar, de lluvia o de río
esos somos: agua.


Fotografía de Carlo Ferroni