
Abriré la ventana,
sellarán estos ojos tus yemas
ya de pálido blanco atormentado.
Es de alba la muerte que viene,
es de camisa blanca mi desesperanza
vacía de viento, de nada, en tu ausencia.
Qué no se acabe, oh tiempo fugaz.
Qué sea noche de fotografía,
qué el viento de tu amor
no se vaya por la ventana.
Fotografía de Lev Kobolov









