martes, 29 de mayo de 2007

DESDIBUJADA FLOR


Hoy, sin ser menos que otro día, agua de mayo,
vuela la mano mía, desdibujada flor, a tu encuentro.

Corre, se desvela, ronronea como escoba de bruja,
y llega sin más, sin brújula, a tus dedos aeroplanos.

Es lanza desorientada, herida no cerrada, prisión del alma,
sueño de oro que no reluce ni descansa sino levita y suspira.

Manos, dedos, falanges, yemas que a tu refugio van,
donde sé que nunca reposaré en la oscuridad de tus ojos.

Fotografía de Giedrius Varnas, White Rag

lunes, 28 de mayo de 2007

QUE POR MAYO ERA, POR MAYO, anónimo.


Que por mayo era, por mayo,
cuando los grandes calores,
cuando los enamorados
van servir a sus amores,
sino yo, triste, mezquino,
que yago en estas prisiones,

que ni sé cuándo es de día
ni menos cuándo es de noche,
sino por una avecilla
que me cantaba al albor;
matómela un ballestero:
¡Déle Dios mal galardón!


Romance lírico del siglo XV
Fotografía de Olivier Follmi

viernes, 25 de mayo de 2007

DE DÍAS E IMAGINARIOS


Vivo en todos los gobiernos que hay en mí
ingobernables días e imaginarios.

Ley de una vida, rio abajo, papel mojado soy
de un mapa de carreteras secundarias.

Y así todo se confunde, porque todo es agua
en el cristal informe de mis ojos.

Nada en mí deja huella, acostumbrado a ser
fotografía desenfocada de un día de lluvia.

Vivir ingobernable no es vivir.
Ser silueta de una carretera secundaria tampoco.

Fotografía de Mumuky52, Lluvia sobre el cristal

miércoles, 23 de mayo de 2007

DIARIO DE UN SUEÑO


Llegó la noche, y por tanto la inutilidad del sueño
que no me defiende de nada.
Yo que necesito arroparme con los restos del sopor,
no encuentro sino tedio en este cine de sábanas blancas.

Navego por mares de plástico azul sin agitación alguna;
nada es. Falseo a tontas mi diario del sueño, nada nuevo;
me preparo para mi propio engaño que nada es en mí.
Soy tripulación de un sueño a la deriva ya viejo ya nada.

Pasa esto y pasa nada.

domingo, 20 de mayo de 2007

SIENTO QUE....


Siento que esta manera de soñar, de mirar la vida,
de sentirme fotografía del recuerdo a menudo desenfocado,
por extraño que sea me hace vivir, y también morir.

Sueño natural despierto,
liberado de la verdadera noche
donde no hay nada que soñar,
sólo materia inerte, figuras descompuestas.

Esclavo, sirviente de los días que se evaporan
y de las nubes a las que mi turbado pensamiento
modela, algodón de ilusión es este vestido mío de engaño.

sábado, 19 de mayo de 2007

DESEMBARCO EN CITEREA , Jaime Gil de Biedma


Cuando vaya a dormir,
a solas y muy tarde, la nostalgia
sucederá a la envidia y al deseo.
Nostalgia de una edad del corazón,
y de otra edad del cuerpo,
para de noche inventar en las playas
el mundo, de dos en dos.

Fragmento de Desembarco en Citerea,
en Moralidades

Ilustración de Gianni Berengo Gardin

martes, 15 de mayo de 2007

LUZ Y LIMÓN


Estas gotas que son de luz y limón, y
que tibias visten mi pecho de naturaleza invisible,
toman arreglo, ay, de todo cuanto tocan.

Son estacas para los bajos de la vida,
remates para las anchuras del corazón,
hilo enhebrado que ha de volver a mis ojos cansados.

Soy pues percha de naturaleza invisible
donde ha de colgar este vestido mío,
arreglo de mi pecho tibio, gotas de luz y limón.

Fotografía de Ricky Dávila

domingo, 13 de mayo de 2007

IMPOSIBLE


Lejos de todo, cerca de nada.
¿Quién soy yo sin sentimiento?
Una mirada cualquiera, anónima,
perdido pájaro sin levantar el vuelo.

Nada más que eso.
Y así este dolor que es pecho,
pantalones viejos y camisa sin planchar,
que es dolor vagabundo, rio sin agua va.

Decidme apesadumbrados pájaros como yo
tristes y solitarios, decidme que no es
inevitable perder la senda del camino y ser
cuerpo desdibujado en la espiral del viento.

jueves, 10 de mayo de 2007

DELEITE


Hoy como en otros días he sido eco severo,
refugio de mirada concisa asomado al ventanal ruido.

Y siéndolo encuentro el viento de lo inventado,
que gentil mece esta cuna mía con pies de plomo
muda limpia para esta mañana de luz fresca.

Deleite del día al que ahora pertenezco
me imagino en la balanza de la felicidad,
entregado como todos a la rueda de la fortuna.

Ilustración de Rafael Landea

martes, 8 de mayo de 2007

TARJETA DE VISITA


Aciago, apesadumbrado momento de un recuerdo,
la tristeza, hábito de la soledad, deja sobre la mesita de noche
su tarjeta de visita, junto a las facturas de farmacia de Orquídea.

La lamparilla que la alumbra, mi mirada de soslayo, la mano
que me tiende, dedos, yemas, líneas de río que me alcanzan.
Quiere, pretende, que sea hábito de la soledad, suscriptor de
una nada, yo que soy nada, librería de viejo.

Es otro hábito parco que visto sereno,
un recuerdo como dije sin paz,
imprevisto fin de este día ya pálido,
fugaz fundido a negro sin destino.

Ilustración de Gabriela Trejo, Sin destino

domingo, 6 de mayo de 2007

SÁBANAS EN LA CARRETERA


Qué fácil se evapora a mis ojos aquello que es vida.
Tras las lentes ocuras la vaga conciencia de la felicidad
me asombra en mi nada con inusual vehemencia.
La mano de esa mujer que no conozco,
el rostro vaporoso encorvado sobre el volante.

Qué fácil se evapora. Sólo es ya un recuerdo sin paz.
Tras las lentes oscuras acechan los fines de la vida,
y poco me conmueven como un pozo sin alma.
No quiero tenerlos ni en sueño ni oirlos en ecos,
ni siquiera las sábanas por miedo a ser las suyas.

Fotografía de Ken Rosenthal, Recreaciones y Recuerdos

viernes, 4 de mayo de 2007

EDUCAR, Gabriel Celaya


Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca,
hay que medir, pensar, equilibrar,
y poner todo en marcha.

Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino,
un poco de pirata,
un poco de poeta,
y un kilo y medio de paciencia concentrada.

Pero es consolador soñar,
mientras uno trabaja,
que esa barca, ese niño
irá muy lejos por el agua.

Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.

Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestro propio barco,
en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.


Ilustración de René Magritte, Maestro de escuela

miércoles, 2 de mayo de 2007

TIBIA LA LUZ


Tibia la luz de la mañana da alivio a este cuerpo mío.
Lo saca de la fotografía, papel mojado en la foscor,
cuerpo colgado con pinza verde, despeinada hoja
en el tendedero del cuarto, junto a la tabla de planchar.

... abierta la ventana, el viento recoge las hojas secas.
Crupier caprichoso las da en vida a un torbellino dado al azar,
regla esencial de nuestras vidas... Algunas, sí, volarán más
allá de nuestros ojos, envidiosos dedos que apenas las alcanzan.

Somos hojas de viento.


Imagen de Guy Bourdin.