jueves, 25 de septiembre de 2008

LA VIDA ARRIBA



Para crecer ¡noche! hermosa estrella,
baja la mano de lo hermoso natural,
que tus dedos señalen el escondido mapa,
la lumbre de este camino,
la tierra y el tesoro,
las huellas del sabio John Silver.

La vida arriba, agua de río,
nuestras manos ciegas alianzas
son imperfectos discursos,
mapas mudos de los siete mares
donde señalar no es posible sino vivir.

Vivir en ti,
irremediablemente en ti,
paso a paso, huella a huella,
en la tierra profunda y húmeda,
en tu savia derramada.

domingo, 21 de septiembre de 2008

BORRADOR PERDIDO



Es cierto, todo muere al día
y todo vuelve a nacer así,
irremediablemente en ti.

Juegas en los cristales,
en las chinas negritas
en el fondo de la cartera.

Todo queda aquí,
en palabras inencontrables,
en los restos de este cuarto
ciertamente desordenado.

viernes, 12 de septiembre de 2008

VERDE COLOR VIVO



























Miro el camino,
los árboles quedan a un lado.
Dan vida sus hojas al techo natural
donde obran infinitos ojos que brillan.

Escucho silencios de tu boca anaranjada.
El murmullo sordo de lágrimas invisibles
resbala como aliento pacífico, lo miro.

Se hace ya la noche.
Lo extraño duele.
El hermoso dolor de la ausencia
se borda con fino hilo en el pecho caliente.

Se irá cuando mire cómo duermes.
Vendrá la hora de arropar los ojos.
Sus huellas pedirán tus locuaces silencios
a gritos visibles, en infinitos ojos que brillan.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

309


Para Cornelis Zitman
y Vera


Arropará esta tierra
la espera de la lluvia
sin remedio a nuestros ojos.

Escondidas ya las siento,
tiemblan las nubes imprudentes
tal vez allí, más allá de la montaña.

Vendrá a nosotros su aliento,
y seremos sin nada que hacer
profundo suspiro de vapor.

Lloverá sobre desiertos y estrellas,
crecerá la vida en años luz, hoy y mañana
en la espesura de lo imposible por fin hecho.

Fuertes manos en esta tierra de bronce,
febriles, ardientes, nubes e inquietas,
tomarán de los ríos el alimento sagrado.

Sin remedio a nuestros ojos
arropará esta tierra
la espera de la lluvia.